¿AUNQUE? O ¿Y?... ESA, ES LA CUESTIÓN

Tras la publicación del Premio a la Mujer Tilenense, aparte de un aluvión de felicitaciones y parabienes que agradecemos sinceramente, también nos ha llegado la sugerencia de que quizá sería más acertado que se denominase RYSP (Rurales Y Sobradamente Preparadas) y no RASP (Rurales, Aunque Sobradamente Preparadas). Ese “Aunque” que diferencia a uno y otro eslogan, parece haber herido sensibilidades, advirtiéndose en la conjunción matices negativos o lesivos que dan lugar a malinterpretaciones sobre el menoscabo de las Mujeres Rurales Tilenenses. Siempre abiertos a las propuestas, consejos, orientaciones,… que nos llegan y, sobre todo, a aquellas que nos pueden ayudar a mejorar, a superarnos en nuestra labor y, dada la trascendencia que esto pudiera tener, se ha tomado en cuenta la observación. Tras sopesar la conveniencia de cambiar el nombre de cara a futuras ediciones para tratar de dar gusto a todo el mundo, se considera, sin embargo, que la elección de RASP sigue siendo acertada. El “Aunque” no sobra, significa lo que debe significar; la explicación es muy sencilla y esperamos que satisfactoria. No es cuestión de vencer, sino de convencer sin buscarle tres pies al gato porque, en este caso, sólo tiene cuatro y son patas.


Cuando se eligió el eslogan para este I Premio, se pensó mucho en el alcance que, en particular, tendrían para Montañas del Teleno, las palabras que iban a formar el acrónimo. Se pretendía que cada una, en sí misma, aportase un matiz y que, en conjunto, fueran el reflejo de una realidad, la de nuestras mujeres. Difícil tarea. Es evidente que la idea central se tomó del neologismo que los medios de comunicación difundieron en los años 90 para designar a la generación de jóvenes más capacitada que se dice que ha tenido España, los JASP. Aprovechamos su popularidad, pero hicimos el eslogan enteramente nuestro, lo reinventamos para distinguir a las Tilenenses, sean de la quinta que sean, porque no hay en este país nadie con más mérito que ellas.


Así, se incluyó Rurales, no como un nombre, sino como un adjetivo que manifestase el orgullo de ser y pertenecer, descartando todas las connotaciones discriminatorias que esta palabra, históricamente, sí que ha tenido hacia quienes vivimos y/o trabajamos en los pueblos. Por desgracia, no hablamos de un pasado remoto, hasta la versión 2014 del Diccionario de la Real Academia de la Lengua, la segunda acepción de la entrada “rural” era “Inculto, tosco, apegado a cosas lugareñas”. Hoy, lo rural evoca riqueza patrimonial, calidad de vida, identidad cultural,... pero, quienes han jugado un papel esencial en la conservación, mejora, transmisión,… de esos lujosos recursos han sido, son y serán, nuestras mujeres.


En lugar de emplear otros adverbios que también expresan cantidad, se mantuvo Sobradamente, porque indica un grado o intensidad mayor que el que se considera necesario para un fin determinado. Alude tanto a cantidad como calidad superiores y, ambas cosas, convergen en las Tilenenses.


Para Preparadas, no cabía recurrir a un sinónimo. Sobran aptitudes y actitudes, experiencia y/o formación, están listas y en las condiciones necesarias para, en este caso, todo lo que se ponga por delante. De la mañana a la noche, emprenden mil y una tareas sin que se les caigan los anillos y ni siquiera despeinarse, frente a un pertinaz enemigo, su propio entorno.


Sabemos que la vida rural y, por añadido, en Montañas del Teleno, donde de 150 localidades, 149 tienen un censo inferior a mil personas, no es tan fácil ni tan bucólica como, “la moda”, quiere pintar y menos para las mujeres. Si se pone en una balanza la tranquilidad, el aire puro, la belleza del entorno,… frente a las carencias de infraestructuras básicas y de servicios elementales, la falta de oportunidades laborales, los costes adicionales, los retrasos en los abastecimientos,… y, además, el peso de la tradición que sigue lastrándolas en pleno siglo XXI, es más que difícil equilibrar el fiel; sobre todo si, privadas de todo eso, se trata de ser madre, esposa, empresaria, ayuda familiar…


Y, aquí, encaja la palabra que nos falta, “Aunque”. Este adverbio, incluido en el eslogan que estábamos adaptando a nuestra medida, venía a subrayar, no una, sino esas múltiples y variadas dificultades reales y/o posibles que nuestras Mujeres Rurales, tienen que salvar, sortear, enfrentar,.. cada día, precisamente por vivir o emprender en un pueblo y, a pesar de las cuales su vida familiar, laboral, social,… puede ser, ocurrir o hacerse con éxito total. Mejor dicho, es, ocurre y se hace satisfactoriamente.


La Mujer de Montañas del Teleno es RASP porque está Preparada, “a pesar de, aun cuando, pese a,…” sufrir la profunda brecha que separa la vida rural de la urbana. Ojalá algún día, ese “Aunque” esté de más en el eslogan, pero, mientras tanto, que siga denunciando todo lo que empaña el brillo de las Tilenenses y, a la vez, las hace más “Sobradas”.


Lo esencial no es cómo se denomine, sino el hecho de que el Grupo de Acción Local ha creado un premio, un galardón, sencillo pero sincero, para reconocer la infinita labor de las mujeres que llevan demasiado tiempo sin ser vistas ni oídas. Ya es hora de que ocupen el lugar que merecen en la historia y la sociedad de este territorio de uno y otro lado de la Sierra del Teleno.