#MARRUBIO

Marrubio

 

Marrubio junto a otros cinco pueblos más, forma parte del Municipio tilenense de Castrillo de Cabrera.

 

Su situación geográfica es privilegiada. A orillas del río Cabrera que fluye a sus pies, se encuentra recostado en una ladera orientada hacia el Este recibiendo de este modo los primeros rayos de sol y disfrutando de ellos hasta que se oculta tras la cumbre.

 

Actualmente, como tantos otros lugares sufre despoblación, apenas tiene 14 habitantes censados; sin embargo, goza de un gran patrimonio material e inmaterial, que gracias a la Asociación Cultural Peña L´Aila se intenta recuperar y mantener vivo.

 

Su arquitectura es la típica de Cabrera Baja y está íntimamente relacionada con el modo de vida de sus habitantes a lo largo del tiempo. Cada casa y edificio es un libro de historia.

 

Dándonos un paseo por el pueblo, encontraremos admirables ejemplos de casas losadas, de dos plantas, con corredor, con corredor y patín (escalera exterior), … Son las más típicas, que aún prevalecen desde el siglo XIX. Sus materiales básicos son los propios de la Comarca: la piedra de los muros, la pizarra de los tejados y la madera para corredores, puertas y ventanas.

 

Pero, el paso del tiempo también trajo cambios y, a partir de mediados del siglo XX se introdujo el uso del ladrillo en sustitución de los corredores tradicionales de tabla, dando un primer cambio a la fisonomía general. En los últimos años, tampoco han faltado las “modernas” construcciones, hechas con materiales industriales y diseños urbanos que, lamentablemente, restan belleza al conjunto arquitectónico; pero, a pesar de todo, no tanto como para desmerecerlo.

 

Sus calles, para adaptarse al terreno y el espacio, son estrechas y la mayoría empinadas; pero, mantienen el encanto que describía Madoz a mediados del siglo XIX en el Diccionario Enciclopédico de España donde decía que le “hermoseaban algún tanto los empedrados de que se hallaban cubiertas”. Del pasado también se conservan numerosas columnas de piedra donde se sustentan las ampliaciones hechas en las viviendas de tal manera que su vuelo atraviesa el aire cruzándolas casi de un lado a otro, dando la apariencia de que se transita bajo techo. En un tiempo estuvieron cubiertas por parras que formaban corredores vegetales cambiantes de color desde que brotaban en primavera hasta que el invierno las despojaba de hojas y frutos.

 

En el entorno de Marrubio se encuentra, además de belleza paisajística y riqueza natural, zonas arqueológicas de las que se puede disfrutar a simple vista como la de Santistébano, restos de castros o transitar un tramo por la caja de un carril romano, ¡sí, sí, por el mismo cauce por el que fluía el agua para Las Médulas y otras explotaciones auríferas romanas!

 

Su Iglesia, de planta original románica, está dedicada a San Esteban Protomártir. Y, a pesar de haber sufrido a finales del siglo pasado un desafortunado incendio en el que se perdieron los retablos e imágenes, aún conserva en perfecto estado la Pila Bautismal y la del Agua Bendita del siglo XVIII.

 

Son dignas de visitar la fragua o la fuente principal, que lucen como antaño tras su restauración; y, algo tan propio de la organización comunal como era la “cuadra del toro”, hoy ampliada y convertida en el Centro de Interpretación de "la casa cabreiresa", guardando en su interior la esencia de la vida cotidiana. Una muestra de la importancia y significación que, en general, en toda Cabrera, se da a la vivienda como el bien más preciado.

 

De todo esto y de más, se puede disfrutar en Marrubio, un pueblo bonito para ver y vivir, por lo que merece ser declarado como tal en este año 2021.